martes, 23 de marzo de 2010

Caricias matutinas

Una fuerza me acaricia, el viento me perfuma.
La mañana llega con amor y con su luz ilumina el dormitorio.
Las percianas están cerradas pero el ambiente se colmó de claridad.
Algo está por sobre mi cuerpo, sacudiendome de pies a cabeza.
Quiero ver, pero alguien tapa mis ojos.
Quiero levantarme, pero alguien me vuelve a recostar.
Es tiempo de silencio, es tiempo de entrega.
Es tiempo de amor, de recibir, y no preguntar.
Ya nada me hace daño, ya nada me asusta.
La fuerza del divino me acompaña, me guía.
Ya no pregunto...
Ya no me enojo...
Ya no me detengo...
Solo evoluciono...

La verdad

Ya no hay miedos ni fantasmas, ni pasado, ni futuro, ni dudas, ni estrategias, ni ego, ni condicionamientos, ni gente mala ni gente buena. Ya nada me confunde.
Solo se presenta frente a mis ojos la verdad, unica, en todo su esplendor, expandieondose por la tierra como una flor gigante que me envuelve.
Aparece el pensamiento puro, limpio, claro, único y unilateral.
Solo yo, con mis ojos cerrados y mis palmas hacia el divino recibiendo amor.
Solo yo, con mis mis labios entreabiertos, saboreando la calma.
Solo yo, viendo como se revela frente a mis ojos lo simple y bello de la verdad.

El deseo

Deseo llegar a la escencia del todo, al germen primero, puro, unico y verdadero y
reencontrarme con esa raíz que me contiene.
Deseo una limpieza profunda y ver con claridad, el camino, la verdad.
Vengo de un árbol, bellisimo, fuerte, perfumado, y yo soy una manzana de ese árbol.
Quiero volver a unirme con sus ramas y pender de el, llenando de perfume el espacio, rodeada de las demas manzanas que fueron creadas por la misma fuerza.
Quiero que ese árbol me guie, me lleve hacia donde el sabe, y yo entregarme por completo, fluyendo con la naturaleza.
No quiero apartarme sola, y caerme del arbol, pues me pudro y carece de sentido mi existencia.
Deseo dede lo mas profundo de mi ser, volverme roja, sabrosa, perfumada y sentir la protección de mi arbol.

martes, 23 de febrero de 2010

Paraiso en mi terraza

Hoy mientras regaba las albacas, escuche unas risitas juguetonas...se quedaron en bikini las albacas! mientras se deslizaban entre las gotitas del arco iris...
Los quinotos les gritaban alguna que otra guarangada...y uno dió un salto y se sumó a la ensalada capresse.
Los tomates recibían el agua con modestia y humildad. Son un poco más maduros que los quinotos...Disfrutaban y hacían algún que otro comentario...pero sin mucho bullicio.
Y bueno...los jazmines de leche ahí están...un poco engreidos...Recibían el agua mirando de perfil...no me miraban...y se escucha que murmuraban: "Ay, ay, ay...que frescura...jajaj...ay....aguita aguita..." Pero en el fondo su verde logra que una los quiera y espere con paciencia su perfume y sus flores.
Los pimientos ahí, chiquitines, simpáticos por su tamaño pero cada vez más rojos y picantes. Confío en el poder interno de ellos...no hace falta ser gigante para ser fuerte...se puede ser pequeño como un ají pero tener un sabor mas intenso y picante que un gran árbol.
Y las cañas recibiendo la lluvia tropical con libertad y amistad. Se movían de un lado al otro, como si un gran viento las sacudiera...y me regalaban su perfume de salud veraniega.
Y las marías...intensas, maduras, verdes...siguiendo la danza de las cañas, un poco más sueltas, danzando hasta quedar mareadas y risueñas. Un plato verlas...ellas también me regalaron su perfume. Una extendió sus manos hasta mi nariz y me dijo: "Sentí". Inspire....cerré mis ojos y fui verde por un instante.
No hay tiempo, no hay espacio, no hay relaciones.
Solo hay brisa. Solo hay un amor poderoso y eterno que abraza al todo.
Solo hay una fuerza que nos ilumina y nos envuelve a todos los fieles corderos deseosos de entrar al paraiso y convertinos en instrumentos del divino.

lunes, 15 de febrero de 2010

Milagro

Si me preguntan que significa la palabra milago, yo diria:
Comer lo que estoy comiendo,
Mirar lo que estoy mirando,
Sentir lo que estoy sintiendo,
Caminar por donde estoy caminando,
Tocar lo que estoy tocando,
Besar a quien estoy besando,
Milagro, es escribir lo que estoy escribniedo.

La mancha

Y esa mancha en la pared crecía con los días.
Ellos la miraban sin comprenderla. Por las nohces su color se modificaba mientras ellos dormian.
Al amanecer producía un sonido particular, similar al que producen las campanas de un campanario.
A el lo preocupaba. Ella se reia.
hay cosas que no tienen explicación.
Hay cosas que son manifestaciones de algo superior, que nuestra mente no llega a comprender.